Viñeta para el fanzine Dumb.
El Novio Pelele era muy dulce y atento, de exquisita sensibilidad, sabía escuchar maravillosamente cuando yo le hablaba de mi mundo interior. Nunca un voz mas alta que otra, nunca una queja ni un mal gesto. Siempre atento a los detalles, me masajeaba los pies, me hacía el desayuno y me compraba bombones cuando estaba en “esos días”. Siempre comprensivo, amigo excepcional, compañero sin igual, caballero total. Pero era una muñeco de trapo relleno de guata ¿sabes? Así que nada, tía, ya ves, pues así son las cosas, o sea, que yo no quería hacerle daño, pero así no podíamos seguir, muy mal, tia, fatal. Y ahora yo soy la mala ¿no?